Hogares de Santa María

Asociación Pública de Fieles

Cuaresma 2021

Cuaresma 2021

En esta Cuaresma 2021 el P. Tomás Morales SJ nos propondría acompañar a Jesús en el desierto desde el corazón de la Virgen, con una súplica en los labios: tus ojos, Madre, para mirarle, tus oídos para escucharle, tu corazón para amarle.

Dª María José Brit nos propone cómo vivir está Cuaresma con la perspectiva del P. Tomás Morales, SJ.

San José Sánchez del Río

San José Sánchez del Río

San José Sánchez del Río nació en Sahuayo, Michoacán el 28 de marzo de 1913, fue un joven mártir cristero de catorce años de edad, procesado y ejecutado por oficiales del gobierno mexicano, durante la Guerra Cristera en México.

Beatificado el 20 de noviembre de 2005 por Benedicto XVI y canonizado el 16 de octubre de 2016 por el papa Francisco.

D. Rafael Delgado nos comenta brevemente la vida de este santo.

San Juan Bosco

San Juan Bosco, trabajador en la educación humana y espiritual de los jóvenes

San Juan Bosco. Uno de los mayores santos del siglo XIX. Trabajador incansable en la educación humana y espiritual de los jóvenes. Dejó una obra educativa inmensa que dura hasta hoy. Fundó la Congregación religiosa más numerosa en la actualidad. Tuvo un amor a la Virgen tan grande que acometió empresas imposibles para bien de los jóvenes, y salió siempre adelante, gracias a su inquebrantable confianza en María Auxiliadora.

Escuchemos lo que nos comenta D. Antonio Pérez Alcalá

La comunión de los santos

La comunión de los santos

D. Antonio Pérez Alcalá nos habla sobre la comunión de los santos.

Noviembre es mes para reflexionar en lo fundamental: soy criatura, vengo de Dios y voy a Dios.

La muerte, el juicio, el infierno o el cielo son inevitables. No pensar en ello no resuelve nada, más bien, puede complicar mucho el final. Pero la muerte es Cristo, amor infinito, el juicio será misericordioso, y la comunión de los santos, presidida por nuestra Madre la Virgen, nos ayuda en este peregrinar.

Miremos con esperanza al futuro: es mucho lo que nos espera… lo que ni ojo vio, ni oído oyó…

Besando la cara de Dios, Morgan Weistling

Flores a María en el mes de mayo, consagrado a nuestra Señora

LECTOR. Purísima e Inmaculada Virgen María: Presentes ante tu trono tus hijos. Ante tu altar derramando con amor las flores de nuestros obsequios. Queremos contemplarte muy de cerca todos los días de este mes bendito, para que la fragancia de tus virtudes perfume nuestras vidas; para que el calor de tu mirada maternal nos aliente en nuestras luchas, nos consuele en nuestras penas, nos fortalezca de nuestros desfallecimientos.
TODOS: De nuevo nos consagramos a Ti. Tuyos somos. Tuyos queremos ser. Tuyos nuestros alientos de conquista. Tuyos nuestros ímpetus de combate. Tuyos nuestros ardientes deseos de pureza inmaculada. Tuyos nuestros ardorosos anhelos de ferviente apostolado.

Lector. Nuestro más santo orgullo, Virgen María.
Todos: Tenerte a Ti por Madre.

Lector: Nuestra más honda alegría.
Todos: Cantar siempre tus glorias.

Lector: Nuestro más ardoroso anhelo.
Todos: Prender almas de joven en tu manto azul, reluciente de estrellas.

Lector: Al brillar el sol de oriente.
Todos: Abre su cáliz la flor.

Lector: Y ábrese el alma que siente.
Todos: Las miradas de tu amor.

Lector: Cantemos, Madre, tus glorias, guiados por la Iglesia Santa en este mes de ensueño.
Todos: Toda hermosa eres, María.

Lector: Y no hay en Ti mancha de pecado.
Todos: Tú, gloria de Jerusalén.

Lector: Tu, alegría de Israel.
Todos: Tú, honor de nuestro pueblo.

Lector: Tú, abogada de los pecadores.
Todos: ¡Oh, María, Virgen prudentísima, Madre clementísima!

Lector: Intercede por nosotros ante el Padre, cuyo Hijo nos diste.
Todos: Para que las flechas de nuestras vidas apunten siempre al cielo en que Tú habitas.

Lector: Madre Purísima, azucenas de pureza sean nuestras vidas para Ti, blancas como el ampo de la nieve inmaculada, incontaminadas como el ara de nuestros altares. Dios te salve, María…
Todos: Santa María…

Lector: Reina y Madre de los apóstoles, siembra en nuestros corazones semillas de cielo, que rompan alegremente en rosas de apostolado de conquista a la mayor gloria de Dios. Dios te salve, María…
Todos: Santa María…

Lector: Madre nuestra, Santa María, que un destello de luz irradiando de Nazaret, ilumine nuestras vidas. Que contemplemos en Jesús, obediente y humilde, el modelo de nuestra vida de familia. Dios te salve, María…
Todos: Santa María…

Lector: Santa Madre de Cristo trabajador, que nuestras horas de trabajo y estudio, unidas a las de Jesús en Nazaret, ofrecidas con alegría por la conquista de nuestros hermanos, atraigan las bendiciones del cielo sobre nuestra obra redentora. Dios te salve, María…
Todos: Santa María…

Lector: Reina y Madre de (nuestra familia, parroquia, etc.), que el Espíritu Santo, con la plenitud de sus dones, descienda sobre nuestros corazones en el mes más bello del año, en el Pentecostés solemne, que abrase nuestras almas en fuego de conquista, para que rindamos ante tu trono las almas de todos nuestros compañeros y amigos. Dios te salve, María…
Todos: Santa María…

Lector: En este mes de las flores, alas te pido Madre.
Todos: Alas para volar.

Lector: Alto, muy alto.
Todos: Sin descansar.

Lector: No me dejes plegar.
Todos: Las alas que Tú me diste.

Lector: Hasta que llegue a esa tu luz.
Todos: Donde las sombras terminan.

Lector: Donde estás Tú.
Todos: Alas te pido Madre.

Lector: Alas cargadas de almas.
Todos: Que vuelen también a Ti.

Lector: Almas, Madre, de mirada clara y profunda, que fija la vista en la altura, puedan cantar con nosotros.
Todos: No he nacido para el suelo, que es morada de dolor; yo he nacido para el cielo, yo he nacido para Dios.

Lector: Almas que serán perlas para engastar en tu corona de Madre, de Virgen, de Reina.
Todos: De Madre, las más tierna, de Virgen, la más pura, de Reina, la más misericordiosa.

Lector: Almas que unidas con nosotros en eternidad de eternidades te contemplen para siempre a la mayor gloria de Dios.
Todos: Amén.

Entendamos a Cristo para mejor amarle y llevarle al mundo

No entendieron a Cristo sus paisanos, ni los sumos sacerdotes judíos, ni los romanos, ni incluso sus apóstoles. Tampoco cuando resucitó. No le entiende la sociedad, ni los políticos, ni los financieros, ni el hombre moderno. ¿Qué nos falta? La humildad de conocer que somos criaturas.

Pidamos estos días de Pascua, por mediación de nuestra Madre, Santa María, conocimiento interno de Cristo, para mejor amarle y llevarle al mundo.

Escuchemos el audio de D. Antonio Pérez Alcalá.

Oración

Momentos providenciales para unirnos a la cruz de Cristo

Hay que rezar mucho para que esta prueba en plena cuaresma se convierta en un especial momento de gracia en el que muchos se acerquen a Dios al sentir la propia fragilidad y en el que la humanidad entera recobre el sentido de la transcendencia: que dejemos de vivir como si Dios no existiera, como si no fuéramos a morirnos nunca.

Aprovechemos especialmente nosotros, que somos privilegiados en el trato con Dios, para rezar más en familia, intensificando (o recuperando, quizá) costumbres o prácticas que habíamos dejado: rezo del ángelus, del rosario, del viacrucis, lectura de la Palabra de Dios, ayuno, meditación…

Se acercan los días de Semana Santa tan especiales siempre. Esta vez no podremos tener juntos las Jornadas. Dios nos bendecirá de otra manera y ya nos dirán los responsables cómo y qué debemos hacer. Os adelanto que, en sintonía con los acontecimientos que vivimos, cada día grande de la Semana Santa los viviremos así:

Jueves Santo: DÍA DE LA CARIDAD.

Día del amor de Dios hasta el extremo (Eucaristía). Día también de amor fraterno. ¡Cuántos ejemplos de amor y caridad estamos viviendo y viendo estos días!

Viernes Santo: DÍA DEL DOLOR

Al sufrimiento redentor de Cristo en la Cruz, se une el sufrimiento de tantos contagiados, de tantos enfermos, de tantas personas que no han podido ni despedir a su ser querido, tantos nuevos pobres,…

Sábado Santo: DÍA DE LA ESPERANZA

La Virgen de la esperanza, que ha estado junto a la Cruz, la Virgen dolorosa, nuestra Madre bendita, será el gran motivo de nuestra fortaleza y de nuestra confianza en la prueba. Ella no abandona jamás a sus hijos.

Domingo de Resurrección: DÍA DE LA ALEGRÍA

La certeza de Cristo Resucitado, del Dios vivo vencedor del pecado y de la muerte nos llena de una alegría superior, que nadie ni nada nos puede arrebatar. El Amor al final siempre triunfa.

Entre tanto, y mientras llegan esos días, intentaremos haceros llegar todos los días materiales que os ayuden en vuestra oración diaria. Meditaciones grabadas o escritas para ser oídas o leídas. Gracias a Dios tenemos posibilidades muy buenas de conectarnos a muchos blog o canales que nos garantizan alimento espiritual. Pero es oportuno que como Hogares de Santa María tengamos ayudas específicas para vivir lo mejor posible nuestros compromisos personales y ser fieles, especialmente en este momento, al camino espiritual que el Señor nos pide, a nuestro espíritu.

Nada más. Os encomiendo a todos especialmente en el sacrificio de la misa de cada día, y le pido a la Virgen que nos meta a todos en su Corazón de Madre.

Con mi afecto y bendición,

P. Feliciano


Horario de los oficios de Semana Santa retransmitidos desde el Hogar Stabat Mater

Horario de oficios de Semana Santa 2020


Fichas en formato pdf

Ficha general, válida para todos los días

Ficha contemplación del misterio de la Encarnación

Ficha la Pasión del Señor: el lavatorio de los pies

Ficha la humillación de Jesús en su Pasión

Ficha la agonía de Getsemaní

Ficha prendimiento de Jesús: el beso de Judas

Ficha negación de Pedro

Ficha la flagelación del Señor

Ficha la corona de espinas

Ficha con la cruz a cuestas

Ficha la Crucifixion

Ficha la muerte de Jesús

Ficha palabras de Jesús en la cruz (I)

Ficha palabras de Jesús en la cruz (II)

Ficha palabras de Jesús en la cruz (III)

Súplica en letanías por el fin de la pandemia


Audios

Tentaciones de Cristo (Botticelli)

Santo es aquel que se levanta siempre que cae

Jesús se somete de una forma misteriosa e incomprensible a la tentación de Satanás. Quiso hacerse igual a nosotros en todo, excepto en el pecado y la tentación no es pecado, es un reto que tiene el hombre para acercarse más a Dios. Primero, fortaleciendo su voluntad, y resistiéndola y si llegamos a caer, que caemos muchas veces, cultivando la humildad, que es lo que más nos acerca a Dios. ¿Qué es un santo? Aquel que siempre que cae, se vuelve a levantar.

Escuchemos a D. Antonio Pérez Alcalá en esta chara.

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