Jesús se somete de una forma misteriosa e incomprensible a la tentación de Satanás. Quiso hacerse igual a nosotros en todo, excepto en el pecado y la tentación no es pecado, es un reto que tiene el hombre para acercarse más a Dios. Primero, fortaleciendo su voluntad, y resistiéndola y si llegamos a caer, que caemos muchas veces, cultivando la humildad, que es lo que más nos acerca a Dios. ¿Qué es un santo? Aquel que siempre que cae, se vuelve a levantar.

Escuchemos a D. Antonio Pérez Alcalá en esta chara.