No entendieron a Cristo sus paisanos, ni los sumos sacerdotes judíos, ni los romanos, ni incluso sus apóstoles. Tampoco cuando resucitó. No le entiende la sociedad, ni los políticos, ni los financieros, ni el hombre moderno. ¿Qué nos falta? La humildad de conocer que somos criaturas.

Pidamos estos días de Pascua, por mediación de nuestra Madre, Santa María, conocimiento interno de Cristo, para mejor amarle y llevarle al mundo.

Escuchemos el audio de D. Antonio Pérez Alcalá.